Arte y cultura

Arquitectura civil, iglesias, ermitas, puentes

El Valle de Salazar posee un gran patrimonio arquitectónico. Iglesias medievales, ermitas con espléndidas vistas… conforman el principal atractivo de la arquitectura religiosa. Cabe citar también en este campo las estelas funerarias de Igal, muy bien conservadas.

Además, la propia estructura de los pueblos, la disposición de las casas, las casonas palaciegas o las calles empedradas han ido recogiendo a lo largo del tiempo el sabor y las vicisitudes de una historia que también nos habla a través del paisaje.
La fuerte personalidad del valle y su relativo aislamiento han ayudado a mantener la cultura popular tradicional hasta nuestros días. La trashumancia, las tradiciones, las danzas, el habla… conforman un legado imprescindible a la hora de conocer el Valle.

Casas Palacio

Testigos de una historia propia y señorial, en algunos pueblos todavía se mantienen ejemplos espléndidos de arquitectura medieval. Estas son algunas de las casas-palacio.

  • Casa-Palacio de Esparza. Jauregietxea.
  • Palacio de Güesa. Este Palacio había pertenecido al monasterio de Igal y junto con éste fue dado por el rey Sancho Ramírez a la abadía de Leyre. Aunque era de bastante antigüedad, no aparece registrado en la nómina oficial del Reino. No obstante, el año 1571 se despachó sentencia de exención a favor de su poseedor Juan Fortún Martínez de Espronceda. En 1574, Lope de Esparza fue agraciado con una real merced de acostamiento de 30.000 maravedís anuales para que estuviese aparejado de armas y caballo al servicio de rey. En el siglo XVI, el escudo del palacio era fajado de oro y gules.
  • Izal. En su conjunto arquitectónico civil se conserva una antigua casona gótica, del siglo XV.
  • Palacio de Armería de Jaurrieta. Aparece como de cabo de armería en la nómina oficial del Reino, y entre los solares exentos del pago de cuarteles o remisionados, en el rolde del tesorero del año 1513. Su poseedor, Juan Ibáñez de Jaurrieta, fue agraciado en 1518 con una merced de acostamiento de 15.000 maravedíes anuales. Figura también en la relación elaborada por la Cámara de Comptos en 1723, en cuya fecha pertenecía a Don Martín de Lizarazu. Según consta en el libro de Armería, en el siglo XVI el escudo era un águila explayada de oro, en campo de gules.
  • Palacio de Urrutia de Otsagabia. Aparece como cabo de armería en la nómina oficial del Reino, y en el rolde solares remisionados de cuarteles, hecho por el tesorero en 1513. El año 1686 se mandó suspender la ejecución incoada contra la villa por impago de lo que le correspondía por cuarteles a esta casa, por ser propiedad del común y ser los vecinos hijosdalgo. Hubo nuevos pleitos sobre lo mismo en 1689 y 1720. Según se ve por el libro de Armería, en el siglo XVI el escudo de este palacio era de azur y un creciente de plata reversado, acompañado en punta de una estrella de oro, aunque hay cierta confusión en el rótulo o entrada.
  • Palacio de Iriarte de Otsagabia. Constaba también oficialmente como de cabo de armería, y remisionado de cuarteles desde 1513. Su poseedor Juan de Iriarte fue favorecido el año 1575 con una merced de acostamiento de 20.000 maravedíes anuales, que en 1606 pasaría a su hijo del mismo nombre, y en 1655 a su nieto Juan Francisco de Iriarte. En la relación remitida a Madrid por la Cámara de Comptos en 1723, aparece como titular de la propiedad la villa de Ochagavía y su regimiento a ayuntamiento. El antiguo escudo era de azur y un creciente renversado de plata, acompañado de tres estrellas de oro; armas muy similares, como puede observarse, a las del palacio de Urrutia.
  • Palacio de Donamaría de Otsagabia. En 1723 pertenecía a Martín Sebastián de Donamaría, y en 1782 a Francisco Javier de Donamaría y San Juan.
  • Palacio de Ripalda. Aparece como de cabo de armería en la nómina oficial del reino, y como solar remisionado de cuarteles y en el año 1513. La exención le fue confirmada en 1621, siendo dueños a la sazón Luis de Ripalda y su hijo y heredero del mismo nombre. En la relación elaborada por la Cámara de Comptos en 1723 aparece como poseedor el conde Ripalda, título creado por entonces en la persona de Esteban Joaquín de Ripalda. En 1745 solicitó rebate Joaquín Vélaz de Medrano, en la forma en que lo disfrutó su antecesor. El escudo era, según el Libro de Armería, de oro con tres fajas de gules y dos lises de azur, naciendo de la primera faja, y otra de la segunda. Estas armas eran las que el palacio traía en el siglo XVI.
  • Uscarrés. Entre los edificios civiles destaca una construcción palaciega de final de la edad media con airosa torre aspilerada.
Puentes

A lo largo del Valle de Salazar existen numerosos puentes, de diferentes estilos de construcción.

  • Puente de San Andrés (Esparza). También llamado de Maiatzaldea. Puente románico de 3 arcos, reformado, que une los dos barrios del pueblo.
  • Puente de Arriba (Ezcaroz). Carretera a Ochagavía. Sobre el río Salazar
  • Puente de Medio (Ezcaroz). Carretera a Jaurrieta. Puente sobre el río Salazar
  • Puente de Güesa. A la salida del pueblo se encuentra un puente de dos arcadas sobre el río Salazar
  • Puente Medieval (Ibilcieta). Llamado Errotaldea, está situado en el camino de las huertas y tiene una presa en la regata de Zaldaña.
  • Puente de Ochagavía. Se trata del único puente de piedra que se conserva actualmente en la población; cruza el río Anduña. Antiguamente existieron otros tres puentes sobre el mismo río, pero fueron reconstruidos con vigas de hormigón. Tiene unos 20 m de longitud y 3,20 de anchura. Consta de dos arcos circulares algo rebajados que se asemejan al arco “carpanel”, con luces de 8 m. Tiene un tajamar aguas arriba.
Megalitos

Existen en Salazar diversos restos megalíticos que atestiguan la presencia del hombre en este Valle desde épocas milenarias. A destacar:

  • Sierra de Abodi, en el término de Ochagavía
    • Dolmen de Arrizabala I y II
    • Dolmen de Bortubizkarra
    • Domen de Gaztanbidea
    • Dolmen de Landabizkarra
    • Dólmenes de Idokorria I, II, y III
  • Dolmen de Sogoitia en Izal
Iglesias

El paso de la historia se ha dejado notar en estas construcciones religiosas. En su mayoría góticas, las hay también románicas, como la de la Asunción en Uscarrés o la de San Vicente Mártir en Igal. Lo más habitual es encontrar estilos arquitectónicos diferentes, correspondientes a sucesivas reformas, y superpuestos en el mismo edificio.
Algunas de ellas destacan por su arquitectura o su emplazamiento, otras en cambio, por su interior, con retablos e imágenes de alto valor artístico. Descúbrelas una a una.

  • Esparza: Iglesia de San Andrés Apóstol
    Edificio realizado en piedra, con una nave dividida en cuatro tramos más la cabecera, de testero recto. Ha sido objeto de recientes obras de restauración, que afectaron a su sistema de cubierta, abovedada con cañón apuntado sobre fajones, y a su decoración. El acceso se realiza por el lado de la epístola, con puerta de arco de medio punto sobre pilastras sin decorar. Le precede un pórtico adintelado. La torre, situada a los pies, tiene los dos cuerpos últimos añadidos en fecha posterior al resto.
    Destaca el retablo mayor, romanista de la primera mitad del siglo SVII, obra del ensamblador y arquitecto Juan de la Hera y del escultor Gaspar Ramos. Consta de banco, cinco calles de dos pisos y ático, hechos en madera policromada. En el banco, hechas en relieve, hay diversas escenas de la Pasión de Cristo (Prendimiento, Flagelación, Coronación de Espinas y Vía Crucis) y el sagrario, de su misma época en el centro.
  • Gallués: Parroquia de San Juan Bautista
    Templo sencillo de nave única cubierta con bóveda de medio cañón apuntado sobre arcos fajones de estilo románico farolio.
    Se puede admirar el retablo mayor barroco y sagrario del siglo XVII.
  • Ezcaroz: Parroquia de San Román
    Construcción de sillar de una nave con cabecera recta cubierta por bóvedas de terceletes pertenecientes a un siglo XVI avanzado. A ella se accede por una puerta apuntada.
    Destaca el retablo mayor, de considerable altura, que consta de banco, tres cuerpos y ático formados por pilastras y columnas. Destaca también el Retablo de la Inmaculada, de estilo romanista en escultura y pintura, fechado en la primer mitad del siglo XVII. Hace conjunto con el del Sagrado Corazón cuya pintura se atribuye a Martín de Zabalza. Al siglo XVII pertenecen los púlpitos.
  • Güesa: Iglesia de San Esteban
    Edificio Gótico, de una nave dividida en tres tramos, más la cabecera de testero recto. Se cubre con bóveda de cañón apuntado con arcos fajones. El acceso tiene lugar por el lado de la epístola, a través de una puerta de arco de medio punto cuya clave se decora con crismón. La precede un pórtico cerrado en cuyo interior, a la izquierda, se halla la pila bautismal.
    En fecha posterior se añadieron a cada lado de la nave sendas capillas cubiertas con bóveda de arista. En la correspondiente al lado del evangelio hay dos pinturas sobre tabla, renacentistas (siglo XVI) con Santa Catalina de Alejandría y el Calvario, traídas del caserío de Ripalda.
    El retablo mayor, romanista (1600) posee banco, cinco calles de tres pisos y ático. Su mazonería, clasicista, presenta columnas dobles de orden jónico y corintio. La obra se decora con relieves en las calles laterales y con imágenes de bulto las casas de la calle central.
  • Igal: Iglesia de San Vicente Mártir
    Iglesia del románico tardío, de nave única cubierta por bóveda de medio cañón sobre fajones. En ella se encuentran estelas funerarias.
    El retablo mayor data del siglo XVII, en tanto que el colateral, con un interesante Cristo Crucificado es romanista. Un sagrario plateresco y una Virgen del Rosario y otro Cristo en la cruz barrocos aumenten el catálogo escultórico del templo.
  • Izal: Iglesia de San Vicente Mártir
    Edificio gótico del siglo XIII realizado en piedra de una nave dividida en tres tramos más la cabecera semicircular. Se cubre con bóveda de cañón apuntado en la nave y bóveda de horno reforzada con dos nervios que convergen en el arco triunfal en la cabecera. El acceso al interior se realiza por una puerta de arco de medio punto abocinado y sin tímpano. La precede un pórtico cerrado, gótico, con puerta de arco apuntado, cuyas arquivoltas apean en capiteles con decoración vegetal. A la derecha de la puerta hay una ventana gótica sencilla.
    Dentro del pórtico, en el lado derecho, se sitúa la pila bautismal, gótica, cuya copa se decora con arquerías ciegas apuntadas, y motivos vegetales y geométricos. En el lado contrario del pórtico se halla la escalera de acceso al coro alto y a la torre campanario, de construcción reciente. El retablo mayor, de carácter romanista (primera mitad del siglo XVII) presenta, ensartados en mazonería aún renacentista, tres calles de dos pisos y ático. En la zona inferior se hallan los apóstoles Pedro y Pablo, en bulto redondo. Y en el piso alto la imagen del titular en el centro, acompañada lateralmente con relieves de su martirio, su crucifixión y el Interrogatorio ante el juez. En el ático aparece el Calvario con los ladrones en los extremos.
  • Izalzu: Parroquia de San Salvador
    Gótica, edificada en el siglo XVI, consta de planta de nave única que se cubre mediante bóvedas de terceletes, capillas laterales a manera de crucero, cabecera recta y torre a los pies.
    Un retablo lateral barroco aloja una talla gótica de la Virgen, restaurada.
  • Jaurrieta: Iglesia de San Salvador
    Dispone en su interior de tres naves de dos tramos separadas por pilares con columnas adosadas; la central culmina en cabecera semioctogonal. El antiguo retablo mayor había sido realizado por los ensambladores Pedro de Arraydu y Martín de Echeverría durante la primera mitad del siglo XVII; su ornamentación pictórica corrió a cargo de Lucas Pinedo. En la parroquia se guarda la interesante imagen medieval de Nuestra Señora de La Blanca, procedente de la Ermita del mismo nombre.
  • Ochagavía: Iglesia de San Juan Evangelista
    Situada en alto, domina con el bloque macizo de la nave y su torre ochavada, el perfil del pueblo. La fábrica de la iglesia responde a distintas épocas.
    Quedan restos de una iglesia medieval de hacia 1200 en el muro de la epístola. Hoy aparecen a modo de cripta salvando el desnivel del terreno de la iglesia actual, construida en la primera mitad del siglo XVI con una ampliación considerable de espacio. La sacristía y la capilla del noroeste son ya obra del siglo XVII. La planta es de cruz latina, con una nave de tres tramos desiguales de gran altura, dos capillas laterales a modo de crucero y cabecera pentagonal. Se cubre con bóvedas estrelladas a excepción de las capillas, que lo hacen con terceletes. La puerta es apuntada con baquetones y capiteles corridos con decoración vegetal. En el tímpano aparecen dos aves enfrentadas entre ramas. La puerta está protegida por ramas. La puerta está protegida por un pórtico, cubierto por dos bóvedas de arista, que funciona como un alto mirador sobre el caserío.
    Guarda tres retablos renacentistas de considerable valor, contratados por Miguel de Espinal en 1574 y tasados cuatro años más tarde por Juan de Anchieta. Este los consideró “labor muy estimable”, poniéndole el precio de cuatro mil ciento cincuenta ducados, esto pareció excesivo a los de Ochagavía, por lo que sostuvieron un largo pleito con el maestro. Los retablos acusan en su traza y escultura la coexistencia de corrientes estilísticas, de un lado el expresivismo que acababa de terminar y de otro el romanismo incipiente.
    Por la policromía de los mismos, conservada en la actualidad, el pintor Martín de Zabalza cobró siete ducados. El retablo, de gran altura y traza ochavada para adaptarse a la forma del ábside, consta de un banco, cuatro cuerpos entre columnas y ático. Se divide en tres calles y cuatro entrecalles que están ocupadas por escenas en relieve y figuras de bulto respectivamente. Muy original es la decoración del banco, a base de hermes y figuras humanas que portan los emblemas de la Pasión.
    La parroquia conserva un buen conjunto de piezas de orfebrería y algunos lienzos como el de la Magdalena.
  • Oronz: Iglesia parroquial de los Santos Cosme y Damián
    Fue edificada en el siglo XIII. Tiene una sola nave de tres tramos, más la cabecera. La cubierta es de bóveda de cañón apuntado, sobre arcos fajones. La portada es de arco apuntado, abocinada.
    En la capilla bautismal, a un lado del pórtico, hay tres tallas góticas, procedentes de ermitas: San Blas, San Gregorio y San Martín. Se cierra la capilla con reja gótica del siglo XV. En el muro de la derecha hay un crucifijo gótico, del siglo XIV. En el interior destaca el retablo mayor tallado por Juan de Echenagusia en 1616. Consta de banco, dos pisos en tres calles y ático.
    En el banco están los relieves de los Evangelistas, junto al sagrario, de la misma época. En el primer piso se sitúa una talla de Virgen con Niño y otra de Santa Catalina. En el segundo piso, las tallas de los titulares en el centro y las de Santa Bárbara y San Ramón Nonato. En el ático se halla el Calvario.
  • Sarriés: Iglesia de San Martín de Tours
    Iglesia Gótica construida hacia 1200, de nave única con ábside semicircular que se cubre con cañón apuntado sobre fajones en la nave y bóveda de horno, también apuntado, en la cabecera. Está dividida en tres tramos. El coro de madera se sitúa a los pies. La iluminación proviene de tres ventanas de arco de medio punto abocinado. Se penetra en el templo por dos puertas de arco escarzado que se abren en el lado de la epístola. A los pies se yergue la torre, prismática, con tres vanos de medio punto para ventanas. El lado de la epístola queda oculto, al exterior, por construcciones modernas: la capilla bautismal y la sacristía. En el interior de la capilla bautismal hay un crucificado gótico del siglo XIV con anguloso paño de pureza y un retablo romanista de XVII arreglado en el XVIII, que conserva su policromía primitiva.
  • Uscarrés: Iglesia de la Asunción
    Es un edificio románico (año 1.200) realizado en piedra, con nave única de dos tramos y cabecera semicircular. Se cubre con bóveda de cañón con fajones en la nave y bóveda de horno en la cabecera. Se accede al interior por el lado de la epístola, con puerta de arco de medio punto con tímpano ornado con crismón y pórtico previo a la entrada. La torre campanario muy elevada se encuentra a los pies. El retablo mayor, de mazonería barroca tardía (1ª mitad del siglo XVIII) presenta materiales reutilizados de fecha más antigua. Consta de banco, tres calles de dos pisos y ático, con esculturas en la calle central y pinturas sobre tabla en las laterales. En el centro del banco figura el sagrario, de dos pisos, de estilo romanista, decorado con relieves policromados: Cristo resucitado entre San Pedro y San Pablo, en la parte baja, y San Juan Bautista entre San Bartolomé y San Andrés en la superior. Encima del sagrario aparece la imagen de la Virgen en su Asunción y sobre ella, en el ático, el Crucificado, de la época de la mazonería.
    Las pinturas que decoran las calles laterales (2ª mitad del siglo XVI), repintadas, son, comenzando por la izquierda en el piso inferior: Santa Bárbara y Santa Águeda. Y en el superior, San Joaquín y la Virgen y Santa Catalina de Alejandría. En el lado izquierdo del presbiterio, en hornacina, hay una talla de la Virgen con el Niño, de carácter romanista (1ª mitad del sigo XVII), tal vez del mismo taller que el sagrario del retablo mayor, muy adulterado por repintes. En el muro de la misma zona se advierten restos de pinturas murales góticas (2ª mitad del siglo XV), con la representación de la Última Cena, distinguiéndose parte del apostolado y de la mesa.
Ermitas

Muchas de ellas son sólo ruinas hoy en día, pero otras todavía mantienen un buen estado de conservación. Por citar algunas:

  • Ermita de Nuestra Señora de Arguiloáin (Sarriés)
    Cobija a la Virgen de Arguiloáin, talla románica de transición con la características propias del tipo y policromía posterior que seguramente imita la primitiva. Muy interesante es la arquitectura de la ermita, bien emplazada, con una cubierta curiosa a base de tablillas de madera, talladas en el tejado, que se inspira en la tradición popular de la zona, quedando como testigo de la misma.
  • Ermita de Nuestra Señora de Muskilda (Otsagabia)
    Situada en la cima del monte mismo nombre, es una ermita románica del siglo XII, restaurada a mediados del XVII. Destaca la puerta principal, del más puro estilo románico y la cubierta de forma cónica de tablilla de madera y acuerdo con el más viejo estilo de la comarca.
    En el interior, un retablo barroco con la hornacina de la Virgen en su parte central. Es una imagen de estilo gótico, de entre los S. XIV y XV y sobre ella unas representaciones de la Asunción de la Virgen y Crucificado.
  • Ermita de Nuestra Señora de La Blanca (Jaurrieta)
    De tradición románica: nave única cubierta por bóveda de medio cañón apuntado sobre fajones sostenidos por ménsulas y cabecera recta. Destaca igualmente un Crucifijo gótico de buena calidad y algunas tallas sueltas
  • Ermita de Santa María Magdalena (Ezcaroz)
    De una sola nave y cabecera recta cubierta por crucería simple y bóveda estrellada respectivamente. Conserva algunos restos de una iglesia gótica anterior visibles en los capiteles de hojarasca de la cabecera. Tiene puerta ligeramente apuntada con baquetones.
    El interior está presidido por una imagen de la titular renacentista, albergada en el interior de un retablo neogótico.
  • Ermita de la Virgen de las Nieves
    Destaca por su magnífica ubicación, en plena Selva de Irati.

Ven al Valle de Salazar